Últimamente la población activa crece, ya no tanto por la inmigración, sino más porque la tasa de incorporación de los dos sexos al mercado laboral se asimila a los porcentajes de economías más desarrolladas. Ya es muy difícil encontrar matrimonios jóvenes, mucho más matrimonios o parejas jóvenes donde uno de los miembros de la pareja no sea demandante de empleo, lo tenga o no. Pero aun tenemos leyes de divorcio más cerca de un castigo, que de una disolución societaria. En la vecina Francia, gracias a sus leyes, divorciarse no es un sobrecoste para el resto de tu vida, los descendientes se reparten en custodia compartida por defecto, y el bien principal que suele ser el domicilio conyugal con su correspondiente hipoteca, o se vende y se reparte, o se subasta, también lo puede comprar uno de los miembros de la pareja, por supuesto. Así es muy sencillo, con ese dinero comprar otro domicilio, con su correspon...
Mis opiniones compulsivas sobre lo que voy leyendo en la web, que suelo dejar en la sección comentarios, pero que me he decidido a cortar y pegar aqui para recopilarlas, por si a alguien le interesa discrepar sobre ellas, o simplemente seguirlas.