miércoles, 24 de junio de 2009

fuera hipocreisas en el dopaje - y en las drogas en general -

Los deportistas se dopan, los ciclistas más. Los campeones tienen la suerte de doparse con la dosis necesaria, o productos nuevos indetectables.

Si se guardara la sangre de antiguos campeones se podría ver lo que llevaban.

La prohibición TOTAL de dopaje es absurda.

Y mucho más  la de considerar dopaje sustancias recreativas o que disminuyen el rendimiento.

Debería haber un dopaje permitido, para evitar que los laboratorios experimenten con los deportistas y les cobre sumas inmensas.

Estos laboratorios que se lucran con productos "todavía no prohibidos" son los que han presionado para que se persiga tanto a los productos ya conocidos, más baratos.

Todo es puro negocio, y los deportistas víctimas. Pues o se dopan y tienen alguna posibilidad, o no se dopan y dejan de ser profesionales, con el riesgo siempre de perder la profesión si se equivocan en dosis, proveedor, médico deportivo que les aconseje etcétera.

Yo optaría por permitir sustancias baratas para el dopaje que eviten el lucrativo negocio de las "nuevas medicinas", pero el dopaje, y el antidopaje mueven mucho dinero. Al igual que las drogas recreaivas y el esfuerzo policial por "controlarlas" que obviamente es estéril.

Si fuesen legales, como en su día fueron, cocaina, heroina, cáñamo, y añadiría alguna de las modernas, como extásis, cristal, y algunas setas, habría menos delincuencia, y el estado en vez de gastar en más policía y cárceles, recaudaría por los impuesos a estas drogas, pero alguien perdería mucho dinero, y no precisamente los ciudadanos.

Balón Desastre. Los blogs de Marca


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