jueves, 5 de marzo de 2009

Castellano por imposición militar vs. catalán por decreto

http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=31281#coments

¿Se prohibe el castellano? ¿Puede el mercado prohibir el catalán?. Si se obliga a hacer accesibles las calles y los edificios a los mnusválidos, ¿Se perjudica a los que temporalmente no lo somos?. el estado está para protejer derechos, y todavía un catalanoparlante no puede, en su tierra vivir enteramente en catalán. ya hay prensa, ya hay televisiones, pero un catalanoparlante, como decía la canción "tio canya" "no té les claus de sa casa" - no tiene las llaves de su casa, y aún necesita hablar castelano para muchas cosas. En cambio un castellanoparlante NO. Es muy fácil hacer demagogia, pero España nace como una república federal en forma de monarquía (rep´çublica significa forma de gobierno no necesariamente es opuesta la palabra a monarquía) con distintas leyes para los dos reinos y distintas lenguas, y son los traidores castellanos a la corona de los Austrias los que en la guerra mal llamada de sucesión, los que traicionando el espírito fundacional de España tratan como territorio conquistado a la corona de Aragón imponiendo leyes y la lengua, no sin mucho éxito - su objetivo era extinguirla - pero esos dos siglos aun dejan una imposición del castellano, que de haber sido más justa la constitución debería ser la lengua cooficial en el reino la antigua Corona de Aragón y no la oficial, y a partir de esa injusticia, desde los herederos del jacobismo se sigue defendiendo esa traición borbónica a la España original. Y esto lo escribe uno que usa el castellano como lengua materna, y el inglés más que el catalán. Pero cuando me vine a vivir aquí me preocupé por aprender la lengua de aquí, que menos. E igual hubiese hecho de irme a cualquier otro lugar bilingüe.


1 comentario:

estoy_viva dijo...

Mi familia es toda de Andalucia, mis padres jamas lo hablaron pero sus hijos todos y tambien sus nietos, no hay problema de hablar en los dos idiomas, comprendo que si estamos aqui y hay unas raices porque no hablarlo.
Con cariño
Mari